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Otra América es posible

vendredi 31 mai 2002, par Josefina Gamboa

Una fuerte recesión golpea al Norte, desestabilizando la hegemonía de Estados Unidos. América Latina dice BASTA a la sumisión económica. La exclusión social y la pobreza son una endemia sin otra vacuna que la autodeterminación de los pueblos. Pero el Imperio prevee un plan de urgencia para dominar el continente desde Alaska hasta el Cabo de Hornos.

La nación del Tío Sam nació bajo un designio imperialista. En efecto, se autodenominó « Estados Unidos de América ». México optó por un apelativo mas humilde, « Estados Unidos de México », de la misma forma que los « Estados Unidos de Brasil » o que las antiguas « Provincias Unidas del Río de la Plata ». Ninguno de los estados del continente tuvo la pretensión de creer que América era de su exclusividad. Ningún país del continente tuvo la presunción de instaurar la denominación internacional de "Americanos" en referencia a sus ciudadanos. Pero se trataba quizá ya en ese entonces de una premonición …

Desde 1994, los jefes de Estado americanos preparan un proyecto para un acuerdo de libre cambio comercial sobre todo el territorio continental, de Alaska al cabo de Hornos. El ALCA promueve una liberalización de los intercambios comerciales, de las inversiones y del mercado financiero, como del sector de servicios y del régimen de la propiedad intelectual, royalties incluidos. Este tratado supone la creación de tribunales comerciales únicos que privilegiarían, evidentemente, la voluntad de las multinacionales por sobre las voluntades gubernamentales regionales. La privatización de todos los servicios públicos existentes y la imposición del dólar como moneda única son medidas que ya han sido testeadas por anticipado, en Argentina y en Ecuador.

El 8 de marzo de 2002, las mujeres brasileñas se movilizaron en las calles contra el ALCA y los acuerdos del gobierno de Cardoso contra el Banco Mundial y el FMI. Puesto que, este proyecto no es otra cosa que una estrategia estadounidense para consolidar su hegemonía en todo el continente, priorizando las necesidades del mercado, ignorando las de las comunidades. Según los movimientos de mujeres en Brasil, este acuerdo es un ataque directo a los sistemas de producción y a las industrias de los países débiles que acrecentará la riqueza de los poderosos, reducirá la soberanía de los estados y agravará aún más la situación de las mujeres en América Latina.



Un mercado de embaucamiento

Para imaginar las consecuencias de un mercado liberalizado de unos 800 millones de personas, basta observar los antecedentes. Canadá y México no han tenido beneficios exrtaordinarios desde la creación del NAFTA, por el contrario, las resultantes sociales son aterradoras. La pobreza mexicana alcanza hoy un 75 % de la población, contra un 49 % antes de la aplicación del acuerdo de libre comercio. 200,000 puestos de trabajo han sido suprimidos en México solamente en 2000. La exclusión social, la reducción salarial, sin contar la sumisión económica, muestran que el más débil todavía no ha logrado comprender las enormes ventajas de de este convenio.

Según Luiz Inácio Lula da Silva, el candidato favorito a la presidencia brasileña para las próximas elecciones, el ALCA no predica integración, sino anexión. América Latina ha vivido y evolucionado en la creencia de tener una necesidad ineludible de intercambio comercial con los sajones del Norte. Si bien los países del Sur, ciertamente, necesitan importar tecnología(ofrecida también por otros continentes), sus intercambios comerciales sólo muestran superávit con países como India, Irán, Rusia o Sudáfrica ; países cuya tecnología industrial no ha alcanzado todavía su apogeo. Incluso Europa no puede importar más que materias primas de América del Sur. No obstante, los países del Sur no se atreven a cortar su "relación carnal" con los EEUU buscando nuevos mercados para ubicar sus exportaciones. ¿Por qué mantener la creencia de una dependencia que no es tal ?

Luego de los dramáticos acontecimientos del 11 de septiembre último, el tablero geopolítico ha cambiado. El Imperio se desestabiliza. La actual y agónica hegemonía se compone de : un motor económico representado por los grandes bancos y las corporaciones transnacionales, un brazo militar único ; los EEUU, y por último, un grupo de organismos multilaterales que sirven de apoyo financiero y técnico - FMI, Banco Mundia, OMC, entre otros. Y este Imperio está al borde del abismo. Una profunda recesión económica y un déficit fiscal sin precedente lo han convertido en el país mas endeudado del planeta. Su deuda sobrepasa la de todo el Tercer Mundo unido, y es 2,2 más elevada que su PBI. El ALCA se revela como una urgencia para salvar el imperio. Estratégicamente, América Latina representa un mercado inmenso, y militarmente, aliados potenciales nada despreciables (al menos en número) pudiendo incluso mantenerse sin mayor dificultad un proteccionismo comercial del costado nórdico.



¿La lucha contra el terrorismo sobre sus espaldas ?



Pero la oposición es clara y manifiesta. Campañas anti-ALCA son difundidas ampliamente y un plebiscito se prepara en todo el continente, organizado por aquello-a-s que creen en la consulta popular y repudian la deliberación secreta entre líderes políticos. A esta situación se suman revueltas populares recientes (Argentina, Venezuela). Los argentinos y argentinas bajan a las calles para decir NO a las medidas exigidas por el FMI. Los venezolanos y venezolanas restituyen un presidente popular derrocado por intereses imperiales. Inédito. Los brasileños y brasileñas favorecen a un candidato de izquierda que promete una revolución social. América Latina, luego de dos décadas de capitalismo impuesto, comienza a despertarse.

Frente a este peligro, los servicios de inteligencia del Norte ya diseñaron un plan de urgencia. Imponer el ALCA rápidamente y controlar estas insurrecciones. ¿ Cómo ? Bajo el lema incuestionable de la lucha contra el terrorismo, la creación de una Fuerza Militar Interamericana que podrá intervenir en todo estado americano ya está en marcha. La Convención Interamericana contra el Terrorismo impone entrenamientos militares conjuntos, bajo el ojo vigilante de los EEUU, lo que se traduce como la legitimación de la presencia de tropas estadounidenses en todo el continente. El anuncio hecho en abril último de la creación de un Comando del Norte provocó la indignació del Senado mexicano que reclamó el derecho a la autodeterminación de los pueblos y el respeto a la soberanía. Pero el plan de control del continente está en marcha.

La consolidación de una Unión Sud-Americana, tantas veces soñada y frustrada, desde las campañas de Bolívar y de San Martín hasta el Pacto Andino y el Mercosur, se revela necesaria y oportuna. Los especialistas afirman que la mono-polaridad dejará pronto lugar a un mundo multipolar donde Europa y Asia desempeñarán roles fundamentales. El Imperio agonizante exhorta al continente a estar "con ellos y contra el terrorismo ». Aún cuando el precio de ese apoyo sea la acentuación de las desigualdades y de la exclusión social, así como también la pérdida de soberanía de las naciones « americanas ». Resistir es peligroso, sin duda. Pero obedecer es suicida.

Fuentes :

Folha Feminista

Calpa

Courrier International

Agência Carta Maior

Juan Gabriel Labaké

P.-S.

Josefina Gamboa - mayo 2002

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